Lebrel Irlandés

Lebrel Irlandés

Lebrel Irlandés | Irlanda | Lebreles

TAMAÑO GIGANTE: machos de 79 a 86 cm. | hembras de 71 a 80 cm.

PESO: machos de 54´5 a 80 kg. | hembras de 40´5 a 71 kg.

ESPERANZA DE VIDA: de 6 a 10 años.


  TEMPERAMENTO:

El lobero irlandés, conocido como el ("gigante amable" "cordero en el hogar, leon en la caza") es uno de los perros más dóciles del mundo canino. Es equilibrado, tenaz en el trabajo y muy apegado a sus dueños.

Cuenta con una capacidad de aprendizaje media. Su nobleza es tal que no se recomienda como perro de guardia y protección, pero su tamaño impone enormemente.

Su instinto de pastoreo y cacería es elevado, así como su adaptabilidad a la convivencia con niños y otros perros o gatos.

A diferencia de muchas otras razas, el Lobero Irlandés muestra una variada gama de personalidades y más a menudo se caracterizan por sus peculiaridades personales y el individualismo. La raza es generalmente introvertida, inteligente y reservada en su carácter.

  ATRIBUTOS:

ADIESTRABILIDAD:
8 / 10
ADAPTABILIDAD:
10 / 10
INTELIGENCIA:
8 / 10
AMIGO DE LOS GATOS:
10 / 10
BUENO CON LOS NIÑOS:
10 / 10

  SALUD Y CUIDADOS ESPECÍFICOS:

Al igual que muchas razas de perros grandes, desgraciadamente tienen una vida relativamente corta.

La miocardiopatía dilatada y cáncer de hueso son las causas principales de muerte, además, como en todos los perros de tórax profundo, la torsión gástrica aparece como una frecuente dolencia común.

Los estudios han demostrado que la esterilización se asocia a un mayor riesgo de cáncer de hueso para ésta y otras razas.

Debido a su gran tamaño, el Lobero Irlandés necesita mucho espacio. Cuando estos canes son cachorros crecen con rapidez, por lo que una alimentación adecuada y el ejercicio son de suma importancia durante los años de crecimiento y posteriori.

HISTORIA:

Se sabe que los celtas continentales conservaron un lebrel que probablemente era descendiente de los primeros lebreles que aparecieron en las pinturas egipcias. Al igual que sus primos continentales los celtas irlandeses se interesaron en criar grandes sabuesos. Estos grandes sabuesos irlandeses pudieron haber tenido pelo liso o duro, pero tiempo después, el pelo duro llegó a predominar debido posiblemente al clima de Irlanda.

El primer relato escrito sobre estos perros fue hecho por un cónsul romano en el año 391 D.C.; sin embargo, ya se habían establecido en Irlanda en el primer siglo D.C. cuando Setanta cambio su nombre al de Cu-Chulainn (el sabueso de Culan). Los Uisneach (primer siglo) llevaron consigo 150 sabuesos en su primer viaje a Escocia.

Indudablemente, los galgos irlandeses formaron la base de los lebreles escoceses. Desde la Edad media hasta el siglo XVII, las parejas de galgos irlandeses fueron apreciadas como presentes por las casas reales de Europa, Escandinavia y otras regiones.

Fueron enviadas a Inglaterra, España, Francia, Suecia, Dinamarca, Persia, India y Polonia. En el siglo XV, a cada condado de Irlanda, se le pidió conservar 24 loberos para proteger los rebaños de los campesinos de los ataques de los lobos. La prohibición Cromweliana (1652) de exportar loberos ayudó a preservar su número durante algún tiempo, pero la desaparición gradual del lobo y la continua demanda del extranjero redujeron su número casi al punto de extinción a finales del siglo XVII.

El revivir del interés en la raza acompañó el crecimiento del nacionalismo irlandés a finales del siglo XIX. El Lobero Irlandés se convirtió en un símbolo viviente de la cultura irlandesa y del pasado Celta. Por esa época, un entusiasta, el Capitán G.A.Graham, obtuvo alguno de los pocos lebreles de tipo lobero, los cuales todavía podían encontrarse en Irlanda, y con el uso de sangre de los lebreles escoceses y el ocasional uso de borzois y dogos alemanes, eventualmente obtuvo un tipo de perro que mantuvo su tipo generación tras generación.

Los resultados fueron finalmente aceptados como el legítimo renacer de la raza. El Kennel Club Irlandés programó una categoría para la raza en su exposición de Abril de 1879 y un club fue formado en 1885.

El Lobero actualmente disfruta una vez más de algo de la reputación que tuvo en la Edad Media. Los loberos irlandeses se crian actualmente en buena cantidad fuera de Irlanda.

  FOTOS:



  ASPECTO GENERAL:

El lobero irlandés es un perro enorme, imponente y musculoso.

Aunque alcanza una talla similar a la del dogo alemán, no es tan robusto ni pesado como este último. La cabeza del lobero es larga y aunque no es estrecha, tampoco es demasiado ancha. Los huesos frontales son ligeramente elevados, causando una pequeña depresión entre los ojos. El conjunto general de la cabeza y el cuerpo muestran un porte digno y altivo que inspira respeto.

Los ojos del Galgo Irlandés son oscuros y sus orejas son pequeñas y en forma de rosa (como las orejas del Greyhound).

Su cuello es muy largo y musculoso. Su cuerpo es largo y de tórax amplio. La espalda, más bien larga, continúa con un lomo levemente curvado. La grupa es amplia entre las crestas ilíacas. El pecho es muy profundo para albergar un corazón grande que permita oxigenar la sangre durante la carrera intensa, y el antepecho es ancho. Sus costillas son bien arqueadas y el vientre bien recogido.

Su cola es larga y ligeramente curvada; de grosor moderado y cubierta de pelo. Su pelaje es fuerte y duro en todo el cuerpo, pero especialmente sobre los ojos y debajo de la mandíbula donde el pelo es más largo y duro. Se exponen en diferentes colores entre los que se encuentran el gris, atigrado, rojo, negro, blanco y leonado.