Magyar Agár / Lebrel Húngaro

Magyar Agár - Lebrel Húngaro

Magyar Agár / Lebrel Húngaro | Hungría | Lebreles

TAMAÑO GRANDE: machos de 65 a 70 cm. | hembras de 62 a 67 cm.

PESO: machos de 27 a 31 kg. | hembras de 22 a 26 kg.

ESPERANZA DE VIDA: de 12 a 14 años.


  TEMPERAMENTO:

El Lebrel Húngaro es un perro infatigable, perseverante, capaz de desplegar gran velocidad y resistencia. Muy apreciado por su fortaleza y resistencia, e incluso algunos ejemplares pueden batir al Greyhound en largas distancias.

Este can, que por naturaleza es algo reservado, aunque en ningún caso tímido, es inteligente, rápido y leal, y se muestra en permanente estado de alerta.


Presenta una caja torácica impresionante, ya que es muy profunda y abombada, que permite albergar el corazón y los poderosos pulmones de este lebrel capaz de batir récords de velocidad.

  ATRIBUTOS:

ADIESTRABILIDAD:
8 / 10
ADAPTABILIDAD:
9 / 10
INTELIGENCIA:
8 / 10
AMIGO DE LOS GATOS:
8 / 10
BUENO CON LOS NIÑOS:
9 / 10

  SALUD Y CUIDADOS ESPECÍFICOS:

El Lebrel Húngaro o "Magyar Agár" es una raza que no suele presentar problemas de salud, ni tampoco se le conocen enfermedades congénitas características.

Dada su tipología son propensos en algunos casos a enfermedades óseas metabólicas, displasia de cadera y torsión de estómago. Asimismo conviene revisar su pelaje, ojos y orejas para prevenir infecciones.

Respecto a sus cuidados, este lebrel es fuerte, saludable y no precisa de un gran mantenimiento. Para su equilibrio físico y emocional es necesario que pueda ejercitarse y jugar a diario.

HISTORIA:

Cuando los invasores magiares irrumpieron en el siglo IX en la Panonia romana, en Transilvania y en el valle medio del Danubio, llevaban consigo un lebrel proveniente de la región occidental de los Cárpatos.

Según testimonios escritos de aquella época, ese pueblo era muy apasionado por la caza, para la cual utilizaba lebreles propios, cuya cepa se mezcló en el curso de los siglos con otras llegadas tanto de Oriente como de Occidente (entre los siglos XV y XVII habrían de encontrarse con lebreles turcos y asiáticos, probablemente antiguos salukis, los tazis (Saluki), así como otros provenientes de África), que en el siglo XIX se perfeccionaron mediante el cruce con el galgo inglés, del que adquirieron una velocidad mayor.

El Magyar Agár ha sido utilizado por los húngaros en todos los estratos socio-económicos, que van desde la nobleza al campesino terrateniente.

Siempre fueron considerados verdaderos sabuesos socialistas durante la era socialista de Hungría.

La raza siempre ha sido popular entre los húngaros y para nada es raro oír hablar de sus recuerdos. Por ejemplo, un colombófilo húngaro nativo recuerda pasar su infancia en un pequeño pueblo rural donde los Magyar Agár vagaban por las calles y campos.

En la actualidad al Lebrel Húngaro se le considera por ser afectuoso, bueno, leal, tenaz y fiel; un magnífico can de compañía. Además, por sus dotes de atleta es uno de los mejores lebreles de canódromo.

  FOTOS:



  ASPECTO GENERAL:

Su manifestación de fuerza, velocidad, empuje, elasticidad y elegancia es imponente.

Se presenta con cabeza alargada, ligero stop, trufa negra, ojos de mirada sincera, orejas replegadas hacia atrás, cuello largo, extremidades delgadas, riñones muy musculados y arqueados, cola delgada y enroscada. El pelo es raso y liso, por lo que el animal siente el frío y tiembla con frecuencia. Los colores del manto pueden ser gris, negro, atigrado, manchado y, raramente, blanco.

Su paso es elástico. Su galope se parece al "vientre al suelo" del pura sangre, pero el dorso se arquea más.