Burmés

Burmés | Tailandia - Birmania | Gatos de pelo corto y somalí

TAMAÑO MEDIO.

PESO: machos de 4 a 7 kg. | hembras de 4 a 7 kg.

ESPERANZA DE VIDA: de 9 a 18 años.


  TEMPERAMENTO:

El Burmés es un gato de excelente carácter, célebre por su capacidad atlética, tanto en casas urbanas como en rurales, y que se adapta rápidamente a nuevos hábitats. Es un gato muy sociable y no le gusta estar solo.

Los gatos burmeses son muy sociables, por lo que es muy aconsejable permitirles el contacto con otros gatos. Pero hay que tener en cuenta que el burmés es un gato muy dominante y que siempre tiende a imponerse a los de otras razas.

Es un gato apto para estar con niños y perros, pero en este caso también cabe hacer una advertencia: algunos pueden sentir envidia o rabia si creen que no reciben la atención adecuada.


Los burmeses son bastante insistentes, pero saben perfectamente cómo conseguir un término medio. Su temperamento es encantador. Su curiosidad y su inteligencia nunca dejarán de sorprendernos. Su actividad y sus ganas de jugar son otras de las características de esta raza felina tan exclusiva.

  ATRIBUTOS:

ACTIVIDAD:
10 / 10
DOCILIDAD:
9 / 10
AFECTO:
9 / 10
NECESIDADES DE ASEO:
5 / 10
INTELIGENCIA:
9 / 10

  SALUD Y CUIDADOS ESPECÍFICOS:

El Burmés no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para evitar la acumulación de pelo muerto.

Hasta el momento no se le atribuyen al Burmés afecciones características, la selección natural ha convertido a este gato en una raza muy sana y longeva.

HISTORIA:

El Burmés es una raza de gato originaria de Birmania. Esta raza de más de 500 años de existencia fue desarrollada en EE.UU. a principios de 1930 con una hembra llamada Wong Mau (llevada desde Birmania) que fue cruzada con un Siamés "seal point". De estos cruzamientos y su descendencia surgieron: los siameses, los burmeses y los tonquineses.

Parece ser que el gato Burmés proviene de los monasterios birmanos donde esta raza era venerada como una divinidad. En manuscritos de los siglos XIV y XV provenientes de Ayutthaya, la antigua capital del reino de Siam (actual Thailandia), puede observarse la representación de gatos que evocan al Burmés actual. En el siglo XVI, los templos budistas de la Birmania albergan a gatos marrones semejantes al Burmese, llamados “Rajahs”.

La nueva camada de gato Burmés, debe sus orígenes al esfuerzo de los criadores en USA durante los 30’s. Wong Mau, una gata Burma color café, casi caoba, y de ojos amarillos, fue importada por el medico estado-unidense, J.C.Thompson. Thompson la apareó con Tau Mau, un Siamés Seal point o Chocolate point.

El resultado fue una camada de gatitos con diferentes colores, incluyendo oscuros, cafés sólidos. Uno de los gatitos, marrón oscuro, fue apareado con su madre. Así nacieron dos gatitos unicolores marrones, que fueron los primeros ejemplares de la raza Burmés actual.

La CFA reconoció al gato Burmés oficialmente en 1936. Esta raza llegó a Gran Bretaña en 1949 y fueron expuestos por primera vez en Londres en 1952. El Burmés ha sido utilizado para crear, tras cruces con el American Shortahair, en 1981, el Burmilla (Persa x Burmese), y el Tiffany (Burmese de pelo largo) así como también el Tonkinés a partir del cruce de Burmeses con Siameses.

  FOTOS:



  ASPECTO GENERAL:

El gato de raza Burmés de "tipo americano" es de talla media, bastante robusto y de cabeza redonda (cobby), mientras que el "tipo ingles"es más esbelto y con la cabeza ligeramente triangular (semi cobby).

Ambos tipos son musculosos y exentos de grasa. El cuello del gato de raza burmés es largo; el pecho redondo y las patas son relativamente delgadas. La cabeza varía según el tipo (redonda o triangular) pero siempre debe ser más corta que la del siamés.

Las orejas son medianas, anchas en la base y con la punta ligeramente redondeada. Los ojos son grandes, brillantes y se admiten diversas graduaciones desde el amarillo hasta el ámbar; aunque se prefiere el amarillo dorado. La cola es de mediana longitud, poco densa y con la punta redondeada.

El pelaje es muy corto, fino, muy denso, sedoso, brillante y se encuentra bien pegado al cuerpo. La mayor pigmentación se encuentra en los extremos del cuerpo: cara, patas y cola; es intermedia en el dorso y los flancos y más atenuada en las partes bajas. El color definitivo de la capa aparece a partir de los 2,5 meses.

Lo mismo ocurre en la sustitución del color gris-azul de los ojos de los gatitos por el color amarillo.