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Sobreprotección en razas pequeñas


Chihuahua

¿A quién no le fastidia, joroba, incomoda, importuna o irrita esos "momentazos" del día en los que estamos paseando tan comodamente a nuestro "fiel amigo" y por infortunios nos cruzamos sin contemplaciones con ese "prójimo, ser o sujeto" que en esos "momentos" también pasea a su "fiel amigo" (para nosotros archienemigo) que no para de ladrar y atacar a cualquier ser o cosa que se cruza en su camino básicamente porque no hace ni pizca de caso a su dueño?

Nota: Si has vivido una situación similar a la descrita y conoces a algún afectado, "hazte con su (faceook, twitter o lo que sea...) y comparte con él o ella este artículo".

-A los hechos me remito:

Para un perro, el afecto constante pero sin reglas ni límites va en contra de sus instintos. Para que tu perro tenga sus necesidades de instinto y manada cubiertas, deberás poner en marcha los tres mandatos fundamentales: ejercicio, disciplina y afecto.

Ladrar descontroladamente y mostrarse ansioso son parte de las consecuencias de sobreproteger a nuestros amigos peludos o no tan peludos (por ejemplo, perro crestado chino). La causa radica, en gran parte, en que los dueños tienden a humanizar su mascota.

-Olvídate de su tamaño:

El hándicap del tamaño provoca en los dueños una conducta de sobreprotección. Es lógico que el reducido tamaño, unido a ese aspecto endeble y de eternos cachorros, lleva a muchos a aplicar unos criterios de educación erroneos.

Evita mantenerlo permanentemente en el regazo o a brazos en los paseos. "Tu perro necesita saber cuál es su sitio, tanto en casa, como fuera de ella". Un perro que no obedece a su dueño puede poner en riesgo su integridad y la de los demás.

La sobreprotección merma la capacidad resolutiva del animal como individuo, potencia la sobredependencia hacía su guía y produce desequilibrios emocionales, porque los convierte en animales carentes de iniciativa.

Muchas de estas pequeñas razas fueron seleccionadas genéticamente para labores que requieren fuertes temperamentos. Por ello, los perros de las mismas, en manos de dueños inexpertos, acabarán convirtiéndose en los líderes de la manada. Si queremos ayudar a nuestro perro a desarrollarse como individuo de la especie canina, es fundamental, establecer límites en las fases tempranas y asesorarnos con los profesionales del sector si la situación empieza a complicarse.