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Estoy preparado para adoptar una mascota.


Chihuahua

Adoptar a un perro, a un gato, a un hurón o a cualquier otro animal implica la adquisición de una serie de responsabilidades que hay que asumir con todas las consecuencias. A un animal adoptado hay que dedicarle tiempo y dinero, limita nuestra movilidad durante las vacaciones e incluso otro tipo de actividades diarias, como el acceso a comercios.

"Se trata de una decisión con importantes repercusiones en nuestra vida y la de la futura mascota, por ello es vital informarse sobre sus necesidades, para que podamos asegurarle una vida digna", explica Isabel Buil, directora de la Fundación Affinity.

Cuando se acude a un (albergue, protectora, etc.) para adoptar a un animal, es importante tener en cuenta las indicaciones de los cuidadores del centro. Ellos, mejor que nadie, conocen el carácter de cada animal y por tanto nos pueden asesorar con acierto sobre el que mejor se puede adaptar a nuestro estilo de vida. "Es necesario adoptar desde la reflexión y la racionalidad para garantizar una convivencia feliz", recomienda Isabel Buil. Nuestro estilo de vida debe adaptarse al animal adoptado y no al revés. Si tenemos poco tiempo para pasear a un perro, es más aconsejable adoptar a un gato; y si nos gustan los largos paseos por el campo y practicar deporte al aire libre, un perro activo será feliz a nuestro lado.

Los (albergues, protectoras, etc.) entregan a los animales esterilizados, vacunados, identificados y desparasitados, y cobran una cantidad que varía en función de los criterios de cada centro (alrededor de 100 euros). No obstante, el precio siempre será menor que si se compra en un establecimiento autorizado.

Los animales que viven en los albergues tienen una trayectoria vital tras de sí que se asume cuando se les adopta. Las historias de maltrato o abandono suelen acompañar a los perros y gatos de estos centros de acogida, donde también hay loros, conejos, reptiles, hurones o roedores. Si su pasado es triste, se sentirán muy agradecidos hacia el buen trato de las personas que los respeten, mas necesitan un período de adaptación. La paciencia y el apoyo de los nuevos dueños resultan fundamentales. El asesoramiento del veterinario, tanto para su atención sanitaria como para su alimentación o educación, resulta de gran ayuda para conseguir que el recién llegado miembro de la familia esté sano y feliz.

Si finalmente decides adoptar un animal con responsabilidad, te felicitamos y deseamos que disfrutes de su compañía ya que, según el Análisis sobre el Vínculo entre Personas y Animales de Compañía de la Fundación Affinity, el 74 % de los españoles afirma que gracias a la compañía de su animal son más felices.