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Nuestras mascotas también se deprimen.


Perro triste

El problema de la depresión en mascotas, en comparación con la humana, es que existe escasa experiencia terapéutica animal y una mayor dificultad para tratar a la mascota.

La principal guía para identificar una posible depresión en un animal son los cambios bruscos en su carácter habitual, que derivan en apatía general o compulsividad, falta de apetito o ansiedad por comer, falta de interés ante estímulos gratificantes, etc.

La mayoría de las causas de la depresión de tipo exógeno en una mascota están relacionadas directamente o indirectamente con su amo, núcleo familiar o su entorno inmediato.

Las causas más comunes pueden ser tu ausencia, la ausencia de alguien más de la familia (humano o animal), o tu falta de atención: "si no has jugado con él/ella, si no l@ has sacado a pasear, etc.

-Síntomas y causas de la depresión:

Una causa habitual es la ausencia prolongada de sus amos durante el día, situación que obliga al animal a una reclusión solitaria que le resulta difícil de manejar y que puede terminar en una depresión. Los cambios en los hábitos alimenticios también son comunes en los humanos que sufren de depresión. Es el cambio de hábito y no necesariamente la cantidad de comida lo que representa una advertencia.

Los perros y los gatos pueden comenzar a dormir más de lo común cuando están deprimidos. Su energía parece baja y pueden pasar más tiempo dormidos que despiertos. La mayoría de los gatos y perros duermen muchas horas durante el día, pero una mascota deprimida también estará aletargada al estar despierta.

Gato triste

Cuando tu perro o gato no está interesado en su juguete o juego favorito, esto puede representar un signo de depresión. Los juguetes y juegos en el exterior pueden parecer la última cosa en la mente de tu mascota. Los juegos de forcejeo de pronto se vuelven menos interesantes para tu perro. Las bolas con cascabeles que tu gato solía perseguir por toda la casa por horas quedarán en las esquinas sin ser utilizadas si está deprimido.

Los perros y gatos que están deprimidos por la pérdida de un compañero de juegos o miembro de la familia pueden gemir o llorar más de lo común. Los gatos tienden a emitir muchos sonidos cuando están deprimidos por la pérdida de un ser querido.

Los animales deprimidos no solo experimentan cambios en su apetito, si no que también pueden resistirse a tomar agua. Este es un síntoma peligroso de depresión animal y es vital que lleves a tu mascota al veterinario para ser examinada cuando deja de beber. La deshidratación puede provocarse rápidamente en los animales que no estén bebiendo líquidos.

Si los gatos deprimidos parecen incapaces de acicalarse, pueden presentar apelmazamientos en la piel. En veterinaria, existe una especialización denominada etología, que se ocupa del estudio de la salud mental de los animales y su comportamiento, pudiendo enfrentar enfermedades psicológicas tales como la depresión.

Después de realizar un estudio conductual para determinar las posibles causas externas, y descartando una posible enfermedad orgánica, el tratamiento contra la depresión incluye en primer lugar terapia conductual y, si es necesario, terapia con antidepresivos, en dosis indicadas por un especialista. En la actualidad es cada vez más frecuente el uso de tratamientos alternativos, como flores de Bach o Reiki.

En el fondo, prácticamente todas las depresiones están relacionadas contigo, así que revierte el efecto con mucha dulzura y paciencia.